
LA CRISIS DEL INTER, LOS PORQUÉS DE LA CAIDA ESTREPITOSA DEL EQUIPO QUE HACE TAN SOLO DOS AÑOS DOMINÓ EUROPA
La derrota ante el OM no es más que el último acto de un proceso de hundimiento que el Inter está sufriendo desde la despedida de Mourinho, por más que escueza a los aficionados neroazzurros haber encajado el gol en el minuto 93’.
Las causas son de buscar en el verano de 2010 cuando el flamante campeón de Europa desechó la oportunidad de renovar a una plantilla que ya había llegado a su ápice competitivo: las millonarias ofertas del Real Madrid para fichar a Maicon y Milito permitían al club presidido por Massimo Moratti hacer caja y reinvertir en jugadores que ya sonaban como incorporaciones pedidas por el recién llegado Rafa Benítez, hablamos de Mascherano, Kuyt y Bale entre otros.
Sin embargo no se quiso aprovechar la posibilidad de renovar una plantilla ya entrada en años en casi todos sus elementos, casi como si quisiera creerse que todos iban a tener el mismo aguante de Zanetti pero el capitán neroazzurro es una pieza muy rara en este mundo del fútbol.
Desde entonces por el banquillo milanés han pasado 4 entrenadores en dos años y se han vivido verdaderas humillaciones como el 2-5 ante el Schalke04 en Champions o el 0-3 en el derby o el 0-4 ante la Roma.
¿De quién es entonces la culpa? No creo que sea de Ranieri, el ex del Valencia hasta parecía haber dado con la tecla pero se estrelló ante un equipo, el Napoli, que aún tiene hambre de victorias, algo que su plantilla ha perdido tras acabar la final en el Bernabeu.
La culpa es de una directiva que no ha sabido entender el estado de un equipo ya satisfecho que tenía que renovar mientras sus joyas tuviesen el valor tan alto alcanzado, ahora los 60 millones que podía recaudar con las cesiones de Maicon y Milito ya no son recaudables puesto que su valor ha bajado drásticamente después de un año y medio que definir desilusionante es un eufemismo. El director deportivo Branca ha querido invertir en jóvenes promesas como Coutinho, Castaignos y Ricky Álvarez pero no ha sabido gestionarlos, pues hubiesen tenido mucha mejor proyección gozando de minutos en un equipo más pequeño, algo que no ha ocurrido.
Proyección futura
En un año que está marcando el fin definitivo, si no se había decretado anteriormente, del ciclo más ganador de la historia interista, la obligación del club es la de plantear seriamente una renovación a larga escala del equipo, a partir de hoy y no de junio, pues es esencial entablar ahora las relaciones que lleven los elementos adecuados a vestir la elástica neroazzurra.
En primer lugar debe tener claro la directiva que necesita saber ya a que entrenador confiar la plantilla y, a partir de ahí, tratar de fichar en base al tipo de juego que éste quiera desarrollar: no se trata de fichar a los jugadores que pida el entrenador sino a jugadores con características adecuadas a su forma de ver el fútbol.
En segundo lugar debe decidirse a vaciar el vestuario de los viejos senadores que ya no tienen nada que aportar además de ganar un sueldo que pesa en las cuentas societarias: hablamos de Samuel, Lucio, Cambiasso, Maicon, Milito, Córdoba, y un largo etc…
Finalmente debe empezar a ponerse objetivos inmediatos más humildes para luego ir subiendo el listón de temporada en temporada: sólo así podrá volver a nacer un nuevo equipo ganador.
